Espiritualidad
Madre María Evangelista
María Quintero Malfaz (Madre María Evangelista) nació el 6 de enero 1591 en Cigales (Valladolid). Fue el quinto y último de los hijos que tuvieron el matrimonio formado por Gonzalo Quintero, natural de Fuensaldaña, e Inés Malfaz, natural de la villa de Cigales. Ambos pertenecían a familias labradoras ricas de su época. Fue bautizada el 18 del mismo mes y año, en la iglesia parroquial de Cigales, recibiendo el nombre de María. Don Gonzalo murió en 1592, cuando su hija tenía apenas un año. Su madre fue su educadora principal a la que María se sentía especialmente unida.
Su niñez y adolescencia fueron vividas en un ambiente de piedad familiar y parroquial. En su adolescencia experimentó la llamada a la vida religiosa monástica, ya que le atraía especialmente el canto de la oración litúrgica en el Oficio Divino, primordial en la vida monástica benedictina.
En 1609 María ingresa en el Monasterio de Santa Ana de Valladolid. Incomprensiblemente, sin motivación evidente y sin contar con ella, la destinaron a hermana ser hermana lega. Eso significaba que no asistiría habitualmente a la Oración de las Horas litúrgicas en el coro como ella anhelaba.
A petición de algunas de sus hermanas de comunidad y de sus confesores, después de 17 años, en 1627 se le concedió la profesión de monja de coro, su vocación verdadera.
De acuerdo con las Abadesas de los Monasterios de Santa Ana de Valladolid y la de las Huelgas de Burgos, el 25 de octubre de 1634 sale del Monasterio de Santa Ana de Valladolid con otras dos monjas, para fundar un nuevo monasterio en Casarrubios del Monte, provincia de Toledo.
La labor de la fundación del monasterio no fue fácil, comenzando porque las autoridades civiles no querían dicha fundación en la villa de Casarrubios, pero providencialmente, también esto se solucionó, y el día 27 de noviembre de 1634, la Madre María Evangelista fue elegida como Abadesa y comienza oficialmente la observancia monástica en el monasterio, titulándolo con el nombre de Monasterio de la Santa Cruz.
El 27 de noviembre de 1648, con gran fama de santidad, no solo en Valladolid y en Casarrubios, sino también en Madrid, Segovia, Toledo y otros lugares, la Madre María Evangelista deja este mundo. Sus restos mortales se conservan y descansan ahora en la iglesia del Monasterio. Su fama de santidad no ha cesado nunca durante estos siglos. Todavía hoy se le sigue sintiendo cercana, compañera de camino, modelo de santidad admirable e intercesora eficaz ante Dios. Las gentes siguen encomendándose a su intercesión y protección, obteniendo gracias y favores.
Se abre el proceso diocesano de canonización el 26 de noviembre de 2012 y se cierra el 26 de noviembre de 2014. Hoy la Causa sigue su curso en Roma. Este proceso de canonización no se pudo abrir antes por diversas causas ajenas a Madre María Evangelista.




